Tren Digno Extremadura

Declaración de la ITI extremeña por un tren digno

Desde el siglo XIX el ferrocarril ha sido fundamental a la hora de vertebrar territorios y ciudades, constituyendo un factor muy importante para el desarrollo económico y bienestar de las personas. En Extremadura el tren del progreso llegó tarde y escaso, con un trazado y desarrollo insuficiente si lo comparamos con la red ferroviaria nacional, prueba de ello es que no existe una vía férrea que una las dos capitales de provincia. Esta circunstancia influyó sin duda para que la revolución industrial pasara de largo por esta tierra, al mismo tiempo que ha supuesto un lastre determinante a la hora de facilitar la cohesión social y territorial.

Ya en nuestros días, llevamos años escuchando promesas  del tren de alta velocidad, promesas todas incumplidas. Se habló del Eje 16, corredor ferroviario de transporte de mercancías del suroeste europeo, que vertebraría la península por el centro, desde el puerto de Sines en la vecina Portugal, pasando por Badajoz, donde se ubicaría una plataforma logística. Su construcción contribuiría de manera muy positiva a la creación y mejora del tejido industrial, a afianzar relaciones mercantiles y a hacer valer el estratégico enclave que tiene nuestra región. Este trazado figuró en una primera propuesta de 2004 apoyada por la Eurocámara, quedando excluido en la aprobada definitivamente en 2012, dando prioridad al Eje del Mediterráneo.

Para colmo de todo, en los últimos tiempos estamos viendo la creciente degradación del transporte ferroviario regional, con múltiples averías de las maltrechas maquinas, con la consiguiente indignación de viajeros y de todos los extremeños. En estas circunstancias no es de extrañar que en Extremadura el tren tenga pocos pasajeros.

No podemos admitir que Extremadura no disponga de unas infraestructuras ferroviarias acordes a los tiempos actuales y similares a las de las regiones de nuestro entorno y que conecte con el resto de España, Portugal y Europa.

La ausencia de infraestructuras ferroviarias adecuadas, además de limitar la capacidad de movimiento de la población y la llegada de visitantes, limita a los productores y empresarios de la región, que no pueden acceder a este transporte para la salida de mercancías, lo que redunda en una considerable reducción de su competitividad.

Extremadura necesita una adecuada infraestructura ferroviaria:

Es necesaria para la competitividad de las empresas en un mercado cada vez más interconectado. El transporte ferroviario de mercancías es uno de los medios más eficiente energéticamente y, en consecuencia, en el ámbito de las emisiones de GEI y el Cambio Climático (Ministerio de Fomento, 2011).

El tren es un elemento necesario para garantizar la sostenibilidad de la población que habitualmente se localiza en zonas rurales. Actualmente más del 90 % del transporte de personas en nuestra región se efectúa por carretera, con el consiguiente riesgo añadido que ello conlleva.

Una buena infraestructura ferroviaria es clave para el desarrollo del turismo, facilitando el acceso de visitantes, entendiendo el turismo como actividad económica importante en Extremadura gracias a nuestro vasto patrimonio cultural, natural y gastronómico. Para ello tienen que poder utilizar como medio de transporte, entre otros, trenes adecuados y buenos horarios que permitan las actividades de ocio.

Una adecuada infraestructura ferroviaria, aunque no suficiente, es necesaria para posibilitar el desarrollo industrial de Extremadura, para facilitar la cohesión entre sus territorios y sus gentes. Es un medio de prosperidad.

Por todo ello, el Consejo de Colegios Profesionales de Peritos e Ingenieros Técnicos Industriales de Extremadura, constituido por los Colegios de Cáceres y Badajoz, se suma a la manifestación convocada en Madrid para el 18 de noviembre, con el objetivo de reivindicar UN TREN DIGNO PARA EXTREMADURA.